INFORMACIONES RELEVANTES PARA LA CAZA EN ALASKA.

Las cacerías en Alaska difieren mucho de lo que son otros safaris o cacerías en Europa, tanto por el modo en que se desarrollan como por las condiciones en que se puede uno encontrar.

Alaska es una vasta región que está compuesta en su mayoría por bosques de confieras y tundra y que se ve surcada por multitud de ríos y lagos. Las zonas de caza de osos, alces y caribous coinciden con parajes de colinas suaves con ríos de corrientes lentas en cotas que no superan los 400 metros sobre el nivel del mar.

La caza en agosto-septiembre suele realizarse con temperaturas variables, ya que el otoño en estas latitudes se adelanta respecto a lo normal en áreas inferiores. Sin embargo, las temperaturas no suelen bajar de cero y rara vez nieva antes de octubre.

Aún así, las lluvias y tormentas no son raras. Lo normal es encontrarse cazando en un ambiente donde la humedad es constante y por ello es recomendable tomar todo tipo de precauciones para evitar que todo el equipo acabe empapado.


Los campamentos que se usan para la caza en Alaska son de dos tipos. Por un lado está el campamento base (la compañía con la que trabajamos cuenta con varios distribuidos en las mejores zonas de la región) compuesto de grandes tiendas de lona dotadas de estufa, tarima en el suelo y todas las comodidades que son posibles en el monte. Cada tienda cuenta con camas y con un baño donde poder ducharse con agua caliente y asearse con calidad.

La comida se realiza en una cocina de gas y se sirve en una gran tienda comedor, siendo de buena calidad y confortable.


El segundo tipo de campamento son los campamentos flotantes. Estos se montan cada vez que se realiza una salida de dos o tres días desde el campamento base para alcanzar zonas más alejadas donde encontrar más caza. Las comodidades en los mismos son muy reducidas y la comida es realizada por el mismo guía., así que la calidad dependerá de la maña del mismo, aunque todos tienen una larga experiencia en este tipo de caza.

Para acceder a las zonas de caza se utilizan avionetas adaptadas para aterrizar en agua o tundra, que parten de Anchorage, la capital del Estado. Dado el limitado espacio disponible, en especial al regreso, en que se traen los trofeos, cada cazador sólo está autorizado a llevar consigo 35 kilos entre equipo, arma y munición. Por ello todo tipo de maletas y cajas de rifle se deben dejar en el hotel que suele guardarlos hasta nuestro regreso. Asimismo, es recomendable empaquetar bien todo nuestro equipaje en bolsas estancas que impidan la entrada de humedad. El equipo es pesado antes de embarcar y todo exceso se queda en tierra.

Una vez en el campamento base, la caza se realiza valiéndose de los ríos y afluentes como carreteras o utilizando ATV 4x4 para las zonas abiertas de tundra. En el primer caso se puede optar por dos modalidades. La primera consiste en desplazarse unos 100 km río arriba con una motora potente y un bote neumático de suelo duro. Una vez alcanzado el sitio elegido, la motora regresa al campamento base y se desciende durante los siguientes tres o cuatro días montando campamentos flotantes y recechando las zonas querenciosas. Dado que los alces y los osos utilizan los ríos y zonas de ribera como áreas de alimentación este tipo de caza silenciosa por los cursos fluviales es muy productiva.

La otra modalidad consiste en realizar salidas desde el campamento base para buscar una playa alejada donde amarrar para comenzar con la caza a pie.

En ambos casos se suele subir a las colinas que bordean los cursos fluviales para buscar en las mesetas altas a los caribous y poder otear desde lo alto las orillas del río donde se encuentran los alces y los osos. Estos últimos, se cazan aprovechando las carcasas de reses abatidas en días previos o bien cuando son sorprendidos alimentándose de bayas o salmones en los ríos. Lo normal es dedicar los primeros días al alce y caribou para poder disponer de un cebo natural (en Alaska está prohibido cebar a los osos y por ello la única forma de atraerlos es con las carcasas que quedan en el monte).

Los guías viajan siempre equipados de radios y de teléfono satélite para solicitar ayuda en cualquier momento y poder evacuar a los cazadores en caso de necesidad.

Dado el tamaño y potencial peligrosidad de las especies que se cazan en Alaska, es recomendable utilizar calibres potentes y con balas adecuadas a las especies previsibles. En general los calibres superiores al 300 y balas con cierta dureza son los recomendados.

En cuanto al equipo que se debe llevar a una cacería de este tipo la lista siguiente da una idea aunque no es exhaustiva:

•  Rifle y munición para la cacería (se debe llevar al menos 40 balas ya que será necesario utilizar algunas para comprobar el estado del mismo tras el vuelo.
•  Útiles de limpieza del arma (las condiciones pueden ser extremas y sería bueno poder limpiar el rifle en caso de que se moje o se caiga en el barro)
•  Gemelos y catalejo (opcional) resistentes al agua
•  Cámara de fotos
•  Cuchillo de monte
•  Brújula
•  Kit de primeros auxilios personal (debe contener lo necesario para curas de urgencia, eliminación de diarreas, dolores por gases, gastroenteritis, dolores de cabeza y generales, pomadas para quemaduras leves, vendas, tiritas, antiséptico y cuantas otras cosas puedan servir una vez que estemos en los campos flotantes)
•  Linterna con baterías y lámpara de repuesto
•  Repelente contra insectos
•  Saco de dormir a ser posible de fibra ya que en caso de mojarse se seca antes que los de pluma o algodón.
•  Rollo de dormir para poner debajo del saco y aislar del suelo.
•  Tres juegos de ropa para caza (pantalón, camisa, ropa interior, calcetines y forro polar)
•  Chaquetón para el frío y ropa de agua.
•  Botas impermeables o resistentes al agua.
•  2 pares de guantes
•  Gorro
•  Bolsa resistente al agua para el equipo.
•  Letherman

Es recomendable empaquetar todo en las bolsas o bolsa que se llevará en la avioneta en España y pesarlo para asegurarse que no se sobrepasa el peso máximo.

Dada la dureza de la cacería es necesario realizar una pequeña preparación física que permita escalar las colinas y realizar caminatas de rececho, aunque no difieren mucho de las que podemos realizar en España para la caza del corzo. Sin embargo si es necesario ir preparado mentalmente para soportar condiciones que no siempre son ideales (a veces las tormentas duran un par de días en los que no es posible moverse y para eso hay que ir mentalizado).